Relato 'Esperar lo inesperado'

Estaba paseando por la orilla de la playa. Era un día soleado, soplaba aire, un aire no muy frío para ser principios de Diciembre. 

Necesitaba un poco de aire fresco, estar en mi casa pensando en los problemas me consumían y eso me habría hecho estallar en cualquier momento. 

Mientras paseaba, miraba todo el paisaje que la playa me ofrecía. Estaba absorta en mis pensamientos que no me había dado cuenta de que delante de mis pies había una roca mediana, así que tropecé con ella y me caí al suelo. Tuve la mala pata de que apoyé mal y me doblé el tobillo. Entonces a lo lejos, ví una figura que se aproximaba a mi corriendo.

-Pero bueno!! Te encuentras bien?? -me pregunta una voz masculina

-Eh...Hola...si, estoy bien, aunque me he doblado el tobillo y me duele mucho. -contesto algo aturdida

-Tranquila, deja que te mire y te ayude a levantarte -me responde

Entonces me ayuda a incorporarme mientras intento no tropezar de nuevo. Me lleva a un lugar apartado de las piedras, donde puedo sentarme y el puede verme el tobillo.

-Vaya.. por lo que sé te has hecho un esguince. -dice con total seguridad 

-Lo que me faltaba -contesto poniendo los ojos en blanco

Mientras me sigue mirando el tobillo para que no sea nada más grave que un esguince, me paro a mirarle la cara. Me suena mucho este chico y no recuerdo de qué.. 

-Catherine??? Eres tú?? - me pregunta sacándome de mis pensamientos

-Vicent?? -logro tartamudear

-Cómo puede ser?? Cuánto tiempo ha pasado?? 10 años?? - me contesta emocionado pero con voz resquebrajada

-Si.. 10 años. Cómo te va todo? -contesto con tristeza

-Estupendo. Seguí tu consejo de hacer lo que realmente me gusta. Estudié medicina. Y aquí estoy pasando las vacaciones con mi esposa Lizzie. Y tú cómo estás? Cómo te va todo? -responde un poco avergonzado 

-Ehh... yo pues.. genial. Estudié la carrera de baile que es siempre lo que quise. Y ahora tengo montado mi propio estudio en Nueva York. -intento responder sin estallar en lágrimas

-Me alegra saber eso Catherine. Siento que en el pasado perdiéramos la comunicación. Vivíamos lejos el uno del otro, y todo cambió. -me dice con tono entristecido

-No te preocupes, ya han pasado 10 años... me ha alegrado verte, de verdad -logro contestar entrecortadamente, contiendo las lágrimas

Entonces me contesta con una sonrisa. Se ofrece a llevarme al hospital para que me miren el esguince y me lo traten. Una vez en el hospital, espero sentada mi visita al médico cuando Vincent se dirige a mí.

-Bueno Catherine, me tengo que ir.. Me ha alegrado saber de ti. Espero que nos volvamos a ver. Que te vaya bien -se despide dándome un cálido abrazo

-Igualmente -respondo mientras nos abrazamos

He ahí el hombre que me hizo la chica más feliz del mundo. Lo miro mientras sale por la puerta, y noto como mi corazón se vuelve a deshacer en pedazos. Aún recuerdo todos los momentos bonitos que vivímos y lo muy feliz que me hizo. Pero eso no fue suficiente.

Supongo que lo bueno no dura para siempre. Y que si algo de verdad lo quieres debes luchar por ello. Pero hay casos en los que aunque luches no cede y entonces es cuando te das cuenta que esperas mucho de aquellas personas que en realidad no te merecen.. 

2 comentarios:

  1. Ooooh, es realmente bonito el relato :') He leído muchas historias de ese tipo y tu reflexión final es totalmente cierta :)

    ¡Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra que te haya gustado!! Y muchas gracias por pasarte y leerme un rato!! Besinos!! :D!

      Eliminar

Gracias por dejar vuestra huella en mi hogar, pero ten en cuenta que no permito:
-Spam (enlaces)
-Insultos.

Si quieres que visite tu blog mándame la dirección a mi correo.
Los comentarios que contengan spam e insultos serán borrados.

Un blog crece con tus comentarios :)